reconoce sus orígenes

Mi día del Internet

El mundo está conectado

"Nuesta misión es hacer que el mundo sea más abierto y conectado"

Mark Zuckerberg

Publicado: 2016-05-17

Allá por 1998, mi hermana y yo con 8 y 10 años respectivamente, vivíamos en Puerto Maldonado (capital de Madre de Dios, Perú) y se hablaba de la modernidad referida al Internet. En ese entonces la sede local del INEI dictaba cursos de computación e informática que consistía en lo que hoy sería lo más elemental de Office: Paint (ya no existe), Word (wordpad también), Power Point y Excel -¿Dónde andarán esos certificados?-. 

Me llamó la atención ver paredes de anuncios con la “e” azul gigante de Internet Explorer sobre cursos de internet a pesar que aún no había internet. No resistí la curiosidad de saber en qué consistía el bendito internet y me colé en una clase. En el aula, llena de pentiums 2, un joven profesor decía y explicaba en pizarra que te podrías comunicar con el mundo a través de la computadora y que pronto sería un servicio como el del teléfono fijo, cada uno tendría computadoras con internet en sus casas.

El relato casi surreal del internet me capturó y en el 2001 en Lima creé mi primer email en AOL. Nunca lo usé ni imaginé el sentido de tenerlo. Rápidamente el 2002 pegó con fuerza el Messenger de Hotmail, los juegos en línea y en simultáneo proliferaban cabinas de internet.

No hace falta entrar en detalles, pero las comunicaciones cambiaron radicalmente y los ciudadanos del mundo tienen una mayor posibilidad de estar mejor informados en cuestión de instantes. Incluso se somete a crítica las tradicionales formas de entender las dinámicas sociales bajo el impacto y uso del internet. Por ejemplo algunos gobiernos están experimentando con Facebook para la administración pública, en otros casos Google asiste y coopera capacitando en gobernanza digital en el marco de la Globalización 2.0 de Eric Schmidt.

Por lo tanto, es inevitable la separación de internet y globalización, de participación de comunidades de interés con gobiernos, empresas y otros. En general, ha permitido elevar cierto grado de confort donde, por mencionar un caso, hoy los adultos mayores, como mis abuelos, cuentan con Facebook y revisan las noticias como videos a la sazón de un par de toques a sus smarthphones.


Escrito por

Hernán Hurtado

Arqueólogo y militante de izquierda democrática


Publicado en